domingo, 27 de diciembre de 2009

The harder they come

Debía tener unos trece años cuando vi por primera vez esta película. La ponían de madrugada en La2 y por aquel entonces había una sola tele en casa así que cuando mis padres se quedaban dormidos me levantaba de la cama y me iba al salón, donde con los cascos puestos podía ver películas y escuchar música hasta casi entrada la mañana.
Apenas sí conocía un par de temas reggae de Bob Marley y esta película, con el genial tema de Jimmy Cliff me hizo indagar a fondo en los hipnóticos ritmos rastafaris.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Esencia de Trementina

Cristina Corral Soilán (poetisa lucense) me encargó hace unos años la música del que sería su nuevo poemario: Esencia de Trementina, que vio la luz el año pasado.
Hace unos días que he podido publicar dicho disco en Jamendo, espero que lo disfrutéis.



En Junio del año pasado se llevó a cabo la presentación del libro en la sala Sargadelos de Lugo y tuve la suerte de participar en la misma junto a Alicia Valle que sustituía a la flautista original del disco Diana Fernández. Os dejo un vídeo de la presentación:



La web del libro también es muy recomendable, para quién le interese puede visitarla haciendo clic aquí.

Cambio de Look

Pues aprovechando el descanso obligado por la gripe, he querido darle un nuevo cambio de look al blog readptando una de las plantillas de blogspot en busca de una mayor legibilidad. Espero haberlo conseguido.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

POR EL PLACER DE LA LECTURA

El otro día me llegó esta carta escrita por Sampedro en su momento contra la SGAE y su idea de cobrar en las bibliotecas. Nunca dejo pasar un momento para poner algo escrito por este gran hombre.

POR EL PLACER DE LA LECTURA:

Escrito y firmado por José Luis Sampedro, escritor.

Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos.
Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas. Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque:

a) obtiene algo a cambio.

b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?. ¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

José Luis Sampedro

domingo, 15 de noviembre de 2009

Liga Póker 16tons

Creo que ya había comentado en alguna ocasión mi afición por hacer montajes de vídeos caseros. En esta ocasión le ha tocado a liga de póker que se disputa entre amig@s en el local 16tons.

sábado, 24 de octubre de 2009

IN.CULTUR.GAL

Haciendo un pequeño resumen de lo que ha sido la gestión cultural del gobierno de Feijoo hasta ahora se me ocurrió este montaje que creo que lo sintetiza perfectamente. ¿Qué opináis?

viernes, 16 de octubre de 2009

Llega el otoño

Esperemos que sea un otoño largo y copioso

lunes, 5 de octubre de 2009

La música

No soy yo mucho de música clásica, ni tampoco de autores clásicos, aunque sin duda me deleito escuchándolos. Hoy he leído una frase célebre que me ha gustado, así que la voy a poner sobre todo pensando en esos/as profesores/as de conservatorio que a veces no se muy bien que tratan de transmitir a sus aventajados/as alumnos/as.

"Hay algo más en la música que melodía y armonía: música"
Giussepe Verdi

Y de propina uno de mis temas favoritos de la banda sonora del Gran Lebowsky: Stamping Ground, interpretado por la Moondog Orchestra. Realmente genial a partir del minuto 3:00 con un final "flautístico" espectacular.