domingo, 31 de enero de 2010

Pazo de Tor

Fai uns días invitáronnos a participar no Pazo de Tor en Monforte de Lemos nuns actos de apoio á curtometraxe de Alfredo Pardo, "O labirinto ario" que este ano está nominado ós premios Mestre Mateo.

O pazo que pertence á Rede Museística da Deputación de Lugo está en fase de restauración, aínda que ninguén o diría porque as dependencias principais están nun estado fantástico e no seu interior pódese disfrutar de auténticas obras de arte datadas por exemplo no século XVII, así coma varios carros de cabalos de distintas épocas, armaduras e incluso unha pequena capela cun retablo de madeira.

Nós tivémolo pracer de honrar a Uxío Novoneyra (protagonista este ano do día das Letras Galegas) interpretando un poema seu adicado ó Pazo de Tor. Fixémolo na sala da música, onde estabamos flanqueados por varios pianos traídos dende Londres nos séculos XVIII e XIX.

Se tendes ocasión non deixedes de visitar este fantástico e pouco coñecido pazo da figaldía galega que está convertido na actualidade nun museo público.

viernes, 29 de enero de 2010

SALINGER

Hoy hay que decir hasta siempre a J.D. Salinger, escritor que dio vida a un personaje que para muchos adolescentes supuso un antes y un después: Holden Caulfield, un chaval con un humor ácido y una visión crítica del mundo que le rodeaba y que encarnaba toda la rebeldía que alguien de 16 años podía necesitar.


"El guardián entre el centeno" fue un libro que me permitió ver a muchos más kilómetros de distancia de lo que mis ojos por si solos podían alcanzar. Por eso y por ser un compañero genial: gracias y hasta siempre.

sábado, 16 de enero de 2010

Por fin la nieve

Pues sino recuerdo mal, desde la última vez que pude sentir en mis manos el agua convertida en nieve habían pasado unos quince años. Estas navidades tuvimos la suerte de poder pasarlas entre una chimenea y un camino nevado.


Quién también estuvo aislado del mundo y disfrutando de los paisajes nevados es mi amigo Bruxo que nos deja en su blog unas estampas espectaculares de estos días. Os lo recomiendo.

miércoles, 13 de enero de 2010

Portahilos casero

Este año vino por primera vez a mi casa el apalpador (una especie de papá noel gallego) y trajo regalos hechos de madera. Como pudistéis ver en la entrada anterior yo tuve la suerte de encontrarme con un fantástico ukelele y a mi chica le dejó un portahilos, eso si, un poco más tarde de lo que debía, pero es que la gripe no perdonó ni al mismísimo apalpador.

Pues bien, tuve la fortuna de poder colarme en el taller de este simpático carbonero así que aquí os dejo unas imágenes del proceso de fabricación.


El apalpador es una persona a la que le gusta el reciclaje (unos restos de listones le servirán)


Unos cuantos agujeros a medida de la barilla



Unas cuñas de soporte para los listones



Se unen todos los listones con un poco de cola formando la estructura


Un pequeño detalle aprovechando que está el pirógrafo de estreno (Fasedoira es el nombre que le dan en la zona de las Rías Altas a las mujeres que hacen muchas cosas)




Se le colocan un par de patas en los laterales y ya casi está terminado



Se le coloca la barilla que soportará de los hilos, el listón con el nombre y voilà! solo falta colocar los hilos



El regalo terminado y en uso

jueves, 31 de diciembre de 2009

FELIZ 2010



¡El apalpador existe!

lunes, 28 de diciembre de 2009

Cuatro elementos

Formaban un cuarteto singular. Todo el día uno detrás de otro. Les gustaba sentirse cerca. El mismo hecho de pertenecer al grupo les daba energía. No se separaban jamás, comían juntos, dormían juntos, se lavaban juntos… Eran como una especie de familia de patos, siempre en fila india, de un lado para otro. Allá por donde pasaban todo el mundo les saludaba e incluso les daban alimento. Se sentían orgullosos. Fuertes. Crecidos. Eran un grupo. Un cuarteto. Una cuadrilla. Una banda. Eran como un equipo y sabían que mientras se mantuviesen unidos todo les iría estupendamente.

En aquellas tierras nadie había pasado tantos años juntos como ellos cuatro y por eso generaban gran admiración en todas partes. Se podría decir que estaban totalmente compenetrados, eran como una sinfonía, como una batería haciendo un ritmo complejo, paseo tras paseo, canturreando felices, parloteando con cualquiera que pasase a su lado. Los turistas les sacaban fotos, disfrutaban con su visión, también les aplaudían cuando hacían alguno de sus espectáculos y les regalaban todo tipo de cosas. Nadie podía pararles, eran fantásticos. Disfrutando la vida y haciendo disfrutar.

Ninguno era mayor que el otro o al menos ninguno de ellos tenía conciencia de haber nacido antes, simplemente se conocían desde siempre y eso hacía que no hubiese dudas y tampoco problemas. No había un líder, pero tampoco lo necesitaban. Un día uno iba delante, otro día detrás. Eso no importaba, lo realmente importante era mantener el ritmo desde primera hora de la mañana, desde la primera llamada del gallo comenzaba todo: despertar. Disfrutar de aquella pureza. El enorme sol en el cielo, las montañas en el horizonte, praderas, montes. Había que recorrerlo todo, había que mantenerse firmes. De ellos dependía gran parte de lo que les rodeaba.

Después podían comer y descansar para seguir adelante, pero todo dentro del mismo ritmo, ese ritmo vital, alegre, incesante. No importaban los detalles, no podían detenerse, sabían que si ellos lo hacían, todo el mundo se vendría abajo, todo dejaría de funcionar, sentían esa responsabilidad pero no como un peso sino como un orgullo que convertía el trabajo en liviano, en satisfactorio. No había mucho tiempo para pensar ni reflexionar sobre el tema, tenían una función, casi como un cargo. Eran grandes, pero no más que los demás, estaban dentro del círculo, de hecho ellos eran el círculo. Eran el engranaje de aquella enorme rueda. No podían dejarlo. Ni querían.


Todo era distinto, cada día era intenso, una sorpresa, sin embargo siempre iba todo bien. Nunca fallaba, el plan se acometía con la extrema perfección de un relojero. La misma concentración que les hacía mantener aquel ritmo exacto hacía que disfrutaran de cada situación hasta la última de sus consecuencias, todo dependía del grupo, del cuarteto, de mantenerse unidos, de mantenerlo todo unido. Despertarse a la vez, generar la energía en el mundo, en la luz, ocupar las cuatro esquinas, la forma perfecta, las cuatro caras de una misma realidad. La naturaleza les necesitaba y ellos estaban ahí, día sí y día también.

No había ningún acontecimiento climatológico que pudiera doblegarlos. Ni la lluvia ni el calor les afectaba. Aquello no tenía importancia, incluso eran capaces de pasar entre un bosque de rayos y disfrutaban haciéndolo. Eran decididos, valientes. Eran los mejores y lo sabían. Nunca se planteaban el final o el ayer, solo el ahora, la necesidad que el grupo generaba en ellos mismos y en todo lo que les rodeaba. Seguían y seguían, juntando las fuerzas, perfectamente organizados. Porque no decirlo: ¡eran geniales!

Pasaron muchísimos años y fueron ganando en fama y relevancia en todas partes. Tenían admiradores, incluso imitadores. Aquello no les gustaba mucho, pero su función no era cambiar las cosas, era seguir para adelante y mantenerlas, como habían hecho hasta aquel momento. Con ilusión. Una ilusión que no había decaído ni un solo día durante todo aquel devenir de años y años. Estaba claro que habían sufrido algunos cambios, que ellos mismos por fuera ya no eran igual que antes, incluso en alguna ocasión habían cometido pequeños errores pero no era nada grave, nada que no pudiesen solucionar en décimas de segundo, se miraban, se reían un poco y seguían para adelante. Eran fuertes y no olvidaban lo que les hacía fuertes. Eran un cuarteto casi ambicioso. Parecían no tener límites. Daban la sensación de querer ser el mejor grupo que jamás había existido en todos los tiempos. Tenían una gran dedicación y una fuerza absoluta.

Sin embargo un día sucedió algo. Algo distinto a lo planeado, algo que ninguno de los cuatro se esperaba, una fuerza mayor que les obligaba a separarse, a distanciarse. Tenían que abandonarlo todo. No eran capaces de comprenderlo.

¿Por qué?

Era la misma fuerza que hasta aquel mismo instante los había mantenido unidos y haciendo las cosas bien. Y en ese instante... ¿Por qué? ¡¿Por qué?!

No alcanzaban a entender la razón de cómo sucedía aquello y comenzaron a dudar, a preguntarse que era lo que iba a pasar, que era lo que iban a hacer los unos sin los otros. Fue en ese momento al surgir la duda cuando todo se resquebrajó, la oscuridad se cernió sobre el planeta y durante unos segundos se pudo oír el más profundo de los silencios. Decidieron que debían mantenerse más unidos que nunca, que juntarían todas sus fuerzas de verdad, como nunca antes lo habían hecho. Aquello sería la solución, les salvaría, salvaría todo.

Entonces en aquel mismo momento, el fuego miró a la tierra, el aire al agua y al producirse la unión del mágico cuarteto… todo desapareció.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Los quince temas más escuchados del año

Esto de la gripe parece que es cosa mala así que para entretenerme y a modo de práctica para el día de fin de año, he echado la vista atrás para ver (u oir más bien) lo que dio de sí este año en el aspecto musical. Así fue que se me ocurrió hacer una lista de reproducción con aquellos quince temas que más veces escuché durante todo el año.

Seguramente se me queden atrás aquellos que escuché más veces en el primer semestre del año o los que puse hasta la saciedad durante el verano, pero creo que los que he añadido han sonado tranquilamente más de cien veces durante todo el año. No podría decir cuáles han sonado más y cuáles menos, por lo que el orden de la lista (aleatorio) no es significativo, aunque sí que lo es el hecho de que casi todos los temas son bastante folkies y tranquilos, supongo que tiene mucho que ver el hecho de que el lugar en dónde más música escucho es en el trabajo (por suerte para mi).



Las grabaciones de varios de los temas no se corresponden con las que yo he oído frecuentemente, pero no he podido encontrar las exactas. También me llama la atención el hecho de que solo haya un tema de un grupo español y para eso cantando en inglés (Arizona Baby). Pese a todo creo que grosomodo esta lista refleja muy bien como me he sentido durante este año: tranquilo y folklórico a la vez, bastante alejado del rock y sorprendentemente por primera vez en mucho tiempo también del blues. ¿Qué significado tendrá en el futuro? Veremos a ver.

  • When they fight they fight - Generationals
  • From The Morning - Nick Drake
  • Blue Ridge Mountains - Fleet Foxes
  • When They Come - Devendra Banhart
  • Dr. Kitt - Kula Shaker
  • Let's Stay Together - Al Green
  • I'd Rather Go Blind - Etta James
  • Seahorse - Devendra Banhart
  • Tell Me Why - Neil Young
  • 4th Time Around - Yo La Tengo (Bob Dylan cover)
  • I'll Be Here In The Morning - Townes Van Zandt
  • Since I've Been Loving You - Led Zeppelin
  • Extra Jimmies - Jimmie Vaughan
  • Dancers At The End Of Time- Howlin Rain
  • Shiralee - Arizona Baby

The harder they come

Debía tener unos trece años cuando vi por primera vez esta película. La ponían de madrugada en La2 y por aquel entonces había una sola tele en casa así que cuando mis padres se quedaban dormidos me levantaba de la cama y me iba al salón, donde con los cascos puestos podía ver películas y escuchar música hasta casi entrada la mañana.
Apenas sí conocía un par de temas reggae de Bob Marley y esta película, con el genial tema de Jimmy Cliff me hizo indagar a fondo en los hipnóticos ritmos rastafaris.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Esencia de Trementina

Cristina Corral Soilán (poetisa lucense) me encargó hace unos años la música del que sería su nuevo poemario: Esencia de Trementina, que vio la luz el año pasado.
Hace unos días que he podido publicar dicho disco en Jamendo, espero que lo disfrutéis.



En Junio del año pasado se llevó a cabo la presentación del libro en la sala Sargadelos de Lugo y tuve la suerte de participar en la misma junto a Alicia Valle que sustituía a la flautista original del disco Diana Fernández. Os dejo un vídeo de la presentación:



La web del libro también es muy recomendable, para quién le interese puede visitarla haciendo clic aquí.